Neópolis es la sección del Festival de Málaga en la que conviven ciencia, tecnología y lenguaje artístico. Atravesamos un momento realmente singular, nos encontramos inmersos en una auténtica revolución tecnológica que está modificando el comportamiento humano y que está creando una agenda tecnológica que vulnera los valores fundamentales de lo humano, nuestras democracias y decisiones sobre lo común, volviendo más frágil nuestros modos de estar en el mundo.
Esta sección busca estimular la reflexión a partir de intervenciones y experiencias inmersivas que lleven a los espectadores a un territorio edificado según las variables de lo real y lo no real, un territorio que se apoya en la mezcla de dos mundos en tensión: el mundo conocido hasta la fecha, un mundo comprendido desde las variables de lo sólido y un mundo líquido definido por características que provienen de la cuarta revolución industrial y que destaca por una serie de imperativos que no buscan la convivencia sino la imposición.
A través de diálogos entre creadores, científicos, filósofos y expertos tecnológicos nos aproximaremos a una serie de áreas de conocimiento que abordaremos, en lo artístico, como obras efímeras que nos conmuevan y permitan generar nuevos espacios enfocados a la reflexión colectiva. Sobre todo, intentamos ser vehículos de divulgación para, precisamente, evitar los imperativos de una agenda que se impone sin ser explicada.
El lenguaje audiovisual sirve de termómetro para medir los cambios sociales que, en nuestro tiempo, están especialmente acelerados con siquiera tiempo para ser asimilados o pensados. Neópolis pone en el centro de su discurso la sostenibilidad del ser humano y reflexiona sobre qué significa ser humano en este presente tecnologificado. Desde este diálogo abierto desde lo científico y tecnológico hacia lo filosófico y el mundo de las ideas, queremos interpelar a los habitantes de nuestra Neópolis a conocer la influencia de la ciencia y la tecnología en nuestras vidas. Una reflexión que nos permita decidir cuál es nuestra actitud ante este nuevo entorno contemporáneo que surge a partir de la transformación digital.
La web agéntica. La máquina decide, el humano asume
Para comprender la intervención del conjunto de tecnologías que producen contenidos artificiales, las denominadas Inteligencias Artificiales, es importante comprender el alcance de la extracción de datos y el empleo del aprendizaje profundo cuya aportación depende del número de datos del que disponga cada corporación tecnológica. A mayor número de datos, mayor ventaja comercial, es decir, mayor intervención sobre el ser humano, sobre nuestra capacidad de decisión y voluntad.
Sobre este empleo y el aprendizaje profundo, Karen Hao, en su ensayo ‘El imperio de la IA’, escribe:
«Los gigantes tecnológicos ya tenían pruebas del potencial comercial de las redes neuronales antes de la subasta de DNN-research. En 2009, los alumnos de posgrado de Hinton demostraron que ese software era aceptable para el reconocimiento de voz. IBM, Microsoft y Google se subieron al carro, pero Google fue la primera tecnológica en lograr su comercialización. En 2012, Google empezó a producir redes neuronales y mejoró enormemente la capacidad de reconocimiento de Android.»
«Mientras las operaciones de IA de Google seguían aumentando, las redes neuronales crearon mejoras decisivas para la mina de oro de la empresa: la búsqueda. El software podía hacer coincidir mejor las preguntas de los usuarios con las páginas web mas relevantes, proporcionando a los usuarios mejores resultados de búsqueda y, lo que es más importante, ofreciéndoles anuncios mas personalizados. Cuanto mas provecho sacaba Google y cuantos mas miles de millones invertía en aprendizaje profundo, más seguían sus pasos el resto de la industria. Las empresas se impusieron como principales inversores de la investigación de la IA, y al poco tiempo, estaban marcando la agenda de la investigación sobre las bases de los avances que podrían generar rentabilidad a corto plazo.
Y la clave para comprender el contexto actual:
«La sobrecarga de aprendizaje profundo en Silicon Valley, en su intento de expandir y afianzar los monopolios a gran escala, codificó también una cultura entre los desarrolladores de IA para considerar todo como datos que debían ser captados y consumidos por sus tecnologías en un intento por hacer que reflejasen el mundo tanto como fuera posible. (…). Los rastros digitales detallados de los pensamientos e ideas de la gente en las redes sociales era simplemente texto. Las personas y los vehículos en las fotos eran simplemente objetos. La vigilancia era detección»,
Para el público mayoritario, la IA generativa lleva entre nosotros desde finales de 2022 con el lanzamiento de ChatGPT a cargo de la empresa OpenAI. Pero eso no es cierto y, una vez más, nos ocultan información para que sigamos siendo consumidos y reducidos a datos. Desde 2012 y hasta 2022, se produce lo que consideramos la primera era de comercialización de la IA que han sentado las bases de la actual revolución incontrolada de la IA generativa actual. De esta manera llegamos a la web agéntica, un modelo que permite convertir la inteligencia artificial generativa en una extensión del ser humano, imitando sus formas de razonamiento y, por lo tanto, modificando el comportamiento de lo humano haciéndonos más sumidos, más frágiles, menos libres y con un pensamiento global estático y fuertemente influido por sesgos ideológicos.
La web agéntica son sistemas de IA que pueden realizar tareas de forma independiente, tomar decisiones y actuar en nombre de los usuarios con una intervención humana limitada, aprovechando múltiples modelos y herramientas para lograr los objetivos.
Neópolis #4.1
Instalación audiovisual y sonora a cargo de LCA
Proyecto SOS-LCAmálaga | Promálaga Casa de Socorro (Plaza de la Trinidad, 12)
Lunes 9 Marzo, Martes 10 Marzo, Miércoles 11 Marzo, 19.30-21:00h.
Entrada libre hasta completar aforo
Diálogo Neópolis #4.1 | Coloquio con César Rendueles
‘Redes vacías. Tecnología catastrófica y el fin de la democracia’ (Anagrama, 2026)
Lunes 9 de marzo, 18:30 h.
Promálaga Casa de Socorro (Plaza de la Trinidad, 12)
Entrada libre hasta completar aforo
Todos somos tú. Intimidad expuesta, identidad y mímesis
En este tiempo digital, la búsqueda de una identidad, reconocimiento y pertenencia forma parte de una estrategia tecnológica y de presión grupal. Los sesgos algoritmitos actúan como cajas de resonancia, un eco incesante que golpea nuestras miradas y nos llevan a cuerpos concretos, ideas uniformes y, quizá lo más grave, a poner en venta una intimidad que ha de ser refugio de uno mismo.
En redes sociales, mostramos enfermedades, malestares. Afectos, deseos, cuerpos. Ideas, miedos, inseguridades. Este conjunto pasa a ser analizado por las redes neuronales, servidores que se sirven de nuestros datos e información para moldear esos individuos dóciles. La tentación es evidente. ¿Por qué ser yo si puedo ser cualquier cosa distinta en una red social? ¿Para qué sirve la verdad? Crear un nuevo yo en redes, que muestre lo que no es, que, en apariencia, controle un relato que, en realidad, es un imperativo de hacia dónde nos quieren llevar las tecnologías: personas que pierden su tiempo haciendo reels, sujetos huecos sin tiempo para pensar, para el sosiego de la verdad. Personas que preserven su intimidad, que la protejan. Que sepan que la vida pasa por la revolución de lo presencial. En la era de la identidad mimética, de la identidad simulada, todo es posible: salvo las personas, salvo la verdad de ser uno mismo.
Neópolis #4.2
Intervención a cargo de Kansas Anymore
MIMMA - Palacio Conde de las Navas (C/ Beatas, 15)
Lunes 9 Marzo (10:00h - 13.30h), Martes 10 Marzo, Miércoles 11 Marzo (10:00h - 19:00h)
Entrada libre hasta completar aforo
Sesgos cognitivos. Monkey see, monkey do
Estamos sometidos a tal manipulación que no sabemos con certeza si nuestra libertad de pensamiento es justamente eso, libertad de pensamiento, o, en realidad, las ideas y pensamientos que tenemos están mediados por algoritmos. La mente de cada ser humano es el último refugio de lo íntimo, aquello que debemos preservar y defender para alcanzar un bienestar individual y, por lo tanto, colectivo. Toda reflexión crítica se sustenta en un entramado de ideas que no sólo guardan relación con lo que somos, sino, también, con cómo somos con otros. En este sentido, conviene recordar la esencial definición de Hannah Arendt: «El ser humano es humano cuando está con otros». El imperativo del tecnocapitalismo sabe bien de la importancia de la producción de individuos aislados, precisamente, generando modelos de producción que garanticen ese aislamiento social y promoviendo el desarrollo de plataformas de redes sociales que potencien la polarización y supriman todo contenido crítico.
Las plataformas de redes sociales tienen un modelo de negocio basado en la promoción masiva de contenidos negativos -hasta cinco veces más que los positivos-, modelo enfocado a garantizar la interacción de los usuarios y aumentar el tiempo que cada usuario pasa en las plataformas. La eliminación de verificadores y moderadores, la censura velada de los contenidos de naturaleza crítica, sumado a la economía de datos basada en redes neuronales que se alimentan de la información personal de millones de usuarios que se almacenan en servidores opacos han generado un ecosistema digital que pone en el centro de su lógica el esquema de la violencia.
Una de las categorías de la humanidad que más ha sufrido este planteamiento es el lenguaje. A diario, utilizamos palabras rotundas, contundentes, con tanta frecuencia y banalidad que estas han quedado desprovistas de su propio sentido y significado. La exigencia de ciertas redes a acortar los mensajes, la falta de atención, confundir opinión con conocimiento, entre otros factores, hacen que el lenguaje esté perdiendo su naturaleza cuando se piensa con respecto a lo humano: la construcción de una realidad y su papel protagónico a la hora de construir mundos imaginarios.
A diario, utilizamos y leemos en las redes sociales palabras como fascismo, violencia, abuso, acoso, … Las utilizamos con tal nivel de arbitrariedad que las palabras pierden su significado, palabras que, hasta hace muy poco, nos ayudaban a crear categorías cognitivas y a enfrentarnos al mundo diferenciando aquello que contribuía al bienestar colectivo y a las democracias contemporáneas. Qué ocurre cuando el lenguaje deja de tener un peso en el nosotros. Cuando cada palabra ya no nombra una realidad porque esa realidad lo inunda todo y asfixia al propio lenguaje.
Neópolis #4.3
Instalación sonora a cargo de Eugenio Rivas
Capilla del Cementerio de San Miguel (Plaza del Patrocinio)
Martes 10 Marzo, Miércoles 11 Marzo, Jueves 12 Marzo 8:30h a 12:00h/18:30h a 20:00h.
Entrada libre hasta completar aforo
Diálogo Neópolis #4.3 | Sesgos cognitivos |Coloquio con Marta González-Moro y Juan Aguilar
Jueves 12 de marzo, 18.00 h.
Capilla del Cementerio de San Miguel (Plaza del Patrocinio)
Entrada libre hasta completar aforo