Natalia Oreiro conquista Málaga y recibe la Biznaga de Honor en una emotiva noche en el Teatro Cervantes
La actriz, cantante y creadora uruguaya-argentina ha sido homenajeada por su destacada trayectoria en cine, televisión y música durante una ceremonia presentada por Elisa Zulueta
El 29 Festival de Málaga ha entregado este jueves 13 de marzo la Biznaga de Honor a la actriz Natalia Oreiro en una gala celebrada en el Teatro Cervantes, en reconocimiento a la amplia y versátil trayectoria de una de las figuras más populares y queridas del audiovisual latinoamericano.
La ceremonia ha estado presentada por la actriz Elisa Zulueta, quien ha destacado la relevancia de Oreiro como “una intérprete fundamental en el cine y la televisión de América Latina, capaz de brillar durante décadas en todo tipo de papeles, géneros y formatos”.
El acto ha comenzado con la proyección de un vídeo que ha repasado la carrera de la homenajeada, desde sus primeros trabajos hasta sus proyectos más recientes. A lo largo de su trayectoria, Oreiro ha desarrollado una carrera que abarca cine, televisión y música, consolidándose como una figura destacada en el panorama cultural hispanohablante desde los años noventa.
Uruguaya de nacimiento y argentina de adopción, Natalia Oreiro ha construido una carrera marcada por su versatilidad artística. Como actriz, ha recibido tres premios Cóndor de Plata, mientras que como cantante ha vendido más de diez millones de discos, alcanzando una notable popularidad internacional en territorios tan diversos como Europa del Este, Oriente Medio o Rusia.
Además de su faceta interpretativa y musical, Oreiro ha desarrollado proyectos como modelo, diseñadora y empresaria de moda, así como presentadora de televisión, consolidando una carrera multidisciplinar que la ha convertido en una de las artistas más influyentes de su generación.
En el marco del Festival de Málaga, el público podrá además disfrutar de uno de sus trabajos más recientes, La mujer de la fila, confirmando que la actriz continúa explorando nuevos retos creativos.
Durante la gala, la directora Lorena Muñoz, la directora de casting María Laura Berch y el cineasta Benjamín Ávila han subido al escenario para dedicar unas palabras a la homenajeada y recordar distintos momentos compartidos a lo largo de sus carreras.
Muñoz ha resumido la trayectoria de la actriz con un emotivo repaso a algunos de sus personajes: “Nati, con tu interpretación muchas vidas fueron posibles. Nos invitaste a tu primera boda, fuiste madre, estuviste loca, casi muerta y asfixiada. Te fuiste de campamento, pasaste la noche sin voz y fuiste la primera mujer de la fila. Te quiero”.
Por su parte, María Laura Berch ha destacado el compromiso y la sensibilidad de Oreiro como intérprete: “Tengo la enorme fortuna de acompañar a Natalia en sus procesos creativos y siempre me maravilla lo que vi en ella el primer día de Infancia clandestina: un inmenso amor por su profesión, la sensibilidad y la honestidad con la que trabaja. Siempre eleva la vara con una mirada minuciosa y con un respeto absoluto hacia todos los que estamos detrás de cámara”.
El director Benjamín Ávila ha recordado también su primer encuentro profesional con la actriz: “La primera vez que nos sentamos a hablar fue en su casa. La vi leyendo el guion con una mirada muy profunda, no solo sobre el personaje, también sobre la historia. Me di cuenta de que estaba frente a una persona especial. Tienes la virtud de llevarnos siempre a estar mejor”.
Tras estas intervenciones, Elisa Zulueta ha dado paso al momento culminante de la noche. Entre los aplausos del público, Natalia Oreiro ha subido al escenario desde el patio de butacas del Teatro Cervantes para recoger la Biznaga de Honor del 29 Festival de Málaga, visiblemente emocionada.
En su discurso de agradecimiento, la actriz ha compartido un recuerdo muy personal vinculado a la ciudad. “Acabo de descubrir que quizá no quería ser actriz, quería que me quisieran”, ha confesado con humor antes de agradecer las palabras de quienes la acompañaron en el escenario y a los directores y directoras con los que ha trabajado a lo largo de su carrera.
Oreiro ha recordado también un episodio de su infancia relacionado con Málaga: “Hace cuarenta años mi familia emigró desde Uruguay a Málaga en busca de un futuro mejor, repitiendo la historia que mis abuelos habían hecho desde Galicia a Uruguay. Estos días he ido a Miraflores de los Ángeles y me he reencontrado con la niña de seis años que fui. Lo que te pasa en la infancia te marca para siempre”.
La actriz ha querido dedicar el reconocimiento a esa etapa de su vida: “Gracias al Festival de Málaga por este reconocimiento. Sepan que no le están dando este premio a la actriz que soy hoy, sino a la niña que fui”.
Con este reconocimiento, el Festival de Málaga celebra la trayectoria de una creadora que ha sabido conectar con millones de espectadores a lo largo de más de tres décadas de carrera, y que continúa ampliando su universo artístico con nuevos proyectos en cine, televisión y música.
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