‘Aquella sombra desvanecía’ lleva al Festival de Málaga, una historia íntima sobre la distancia y los silencios entre madre e hijo
La película peruana de Samuel Urbina, estrenada dentro de la sección Zonazine, explora desde el desierto de Piura los vínculos familiares marcados por la migración y la ausencia
La sección Zonazine del Festival de Málaga ha acogido el estreno europeo de Aquella sombra desvanecía, la ópera prima del director peruano Samuel Urbina, una obra de tempo pausado que explora los vínculos emocionales entre una madre y su hijo a través de silencios, ausencias y distancias.
Tras la proyección de la película en la sala 3 del Cine Albéniz, ha tenido lugar una rueda de prensa en la que han participado el director, Samuel Urbina, y el productor Walter Manrique, quienes han compartido con los medios el origen de la película y el proceso de creación de una historia profundamente ligada a su territorio.
“Este es el estreno europeo de la película y estamos muy emocionados de que sea aquí, en Málaga”, ha señalado Urbina. El cineasta ha explicado que la obra nace de una experiencia personal vinculada a la migración: “Es una película con ritmo lento que habla de los silencios y de esos momentos incómodos entre una madre y un hijo. Es un tema universal: el de irse de las ciudades pequeñas a las capitales”.
Originario de Piura, en el norte de Perú, Urbina vivió ese proceso en primera persona. “Yo tuve que migrar. Viví dos años en Barcelona y muchas veces olvidamos a los que se quedan, a nuestros padres, que muchas veces ya están envejeciendo. De ahí nace la película, de intentar explorar el lado de quien se queda, en este caso, la madre”, ha explicado.
Ese enfoque se traslada también al lenguaje cinematográfico de la obra. Desde su concepción, el director tenía claro que la película debía construirse con planos fijos y una mirada contemplativa: “Desde que concebí la película sabía que quería trabajar con planos fijos. Quería explorar el territorio, el calor, el desierto. Quería explorar eso con la imagen”.
Rodada en las localidades de Sechura, Piura y Sullana, todas ellas unidas por el desierto piurano, la película incorpora también elementos culturales propios de la región, como la música. “Piura es la capital de la cumbia peruana, así que incluimos a la orquesta Piura Boys”, ha explicado Urbina. En ese sentido, el productor Walter Manrique ha destacado el significado de esta elección: “La cumbia es muy representativa de Perú y normalmente habla del amor o del desamor romántico. Aquí es interesante cómo se replantea para hablar de un amor materno-filial”.
El cineasta ha citado entre sus influencias el cine latinoamericano contemporáneo y autores como Lisandro Alonso, así como el trabajo de directores iraníes como Jafar Panahi o Abbas Kiarostami, referentes en su aproximación al lenguaje cinematográfico.
Durante el encuentro, Urbina y Manrique también han reflexionado sobre las dificultades de hacer cine fuera de Lima. La película comenzó a gestarse en 2019 y ha podido realizarse gracias a los estímulos económicos del Ministerio de Cultura de Perú. “Hacer cine fuera de Lima es muy difícil. Las posibilidades de producción son muy limitadas y también lo es la distribución”, ha señalado el director; y ha añadido: “Que la película haya llegado hasta Málaga demuestra la riqueza de las historias que podemos contar fuera de la capital”.
El productor ha subrayado además el reto que supone llevar este tipo de propuestas a las salas comerciales. “Buscamos un estreno comercial en Perú. Nos gustaría presentarla primero en el Festival de Cine de Lima y después intentar su recorrido en salas. Es una batalla grande, sobre todo para una película como esta”.
Ambos han reivindicado la diversidad territorial del país. “Muchas películas se centran en Lima o en los Andes, pero Perú es mucho más diverso”, ha explicado Manrique. “Queremos romper ese imaginario que nos reduce a un solo territorio”.
En esa línea, Urbina ha destacado el valor de la película como retrato de una región poco representada en el cine. “Muy pocas veces se ha visto el norte peruano en pantalla. Piura es conocida por sus playas y algunas producciones internacionales han rodado allí, pero casi nunca en la ciudad o en el desierto”, ha señalado. Aquella sombra desvanecía se convierte así en la primera película rodada en Piura con fondos DAFO que alcanza un estreno internacional en un festival como Málaga.
Samuel Urbina es un director y productor de cine nacido y radicado en Piura, Perú. Se interesa por un cine que transita entre la ficción y la no ficción, con el territorio como punto de partida. Sus obras se han presentado en festivales como Málaga, Guadalajara, São Paulo, Cartagena de Indias, Lima, entre otros.
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